martes, septiembre 21, 2010

Los regalos de la muerte

Hay historias que nunca mueren, que aunque estancadas nunca terminan de perder la batalla contra el olvido. "Los regalos de la muerte" es una historia que surgió en mi cabeza hace más de 4 años, casi 5. Y que lleva más de dos estancada. Esta historia sigue en mi cabeza, se forja en mis entrañas y está atrapada en la yema de mis dedos, donde grita desconsoladamente sin que nadie la oiga. Estaba estancanda porque no salía de mis entrañas, sé el final de la historia y lo que quiero contar, pero necesito el soplo de la inspiración para plasmar con palabras lo que quiero contar. Esta historia llevaba un tiempo en zona árida y en una espiral sin salida. Y no sabía cómo seguir. Y no sabía cómo olvidarme de esta historia y tirarla a la basura a la mitad. Un buen amigo me dijo que había que escribir, juntar palabras al menos. Lo intenté, pero no me salió. Pero hace unos días, mientras conducía, me susuró la inspiración, me sopló al oído. Le arranqué a mi ninfa autista de sus manos frías el capítulo 21. Por fin. Y ya hay fecha de salida. Es imperdonable, y ya me gustaría otro ritmo para esta historia que no me abandona y que no quiero abandonar. Pero a mi ninfa autista le gusta estar callada a menudo.

El viernes 23 en nuestro blog solípedo favorito el capítulo 21: Luna menguante.

P.D. Estoy por poner un gadget de cuenta atrás :D

P.D. Os dejo un enlace a los capítulos anteriores:

Capítulo 1: Gana la Banca

Capítulo 2: El hombre del piano

Capítulo 3: Órdago a la grande

Capítulo 4: No va más

Capítulo 5: Yo soy el número 1

Capítulo 6: Curiosidad asesina

Capítulo 7: Fede y Froi: Un campo de trigo

Capítulo 8: Enamorados de Luna

Capítulo 9: Fede y Froi: Gambitos

Capítulo 10: Odio ese ruido

Capítulo 11: Three Points Basket

Capítulo 12: ¿Quién es el doctor Villaescusa?

Capítulo 13: Ya eres mío, Laviña / Ya te tengo, Gandía

Capítulo 14: El frío abrazo

Capítulo 15: Caraballo toma el mando

Capítulo 16: El grupo

Capítulo 17: Dame tu alma y cumpliré tus deseos

Capítulo 18: El brazalete de Laviña

Capítulo 19: Luna, dulce Luna

Capítulo 20: Enemigos naturales

3 comentarios:

Manuel Cuesta dijo...

Madre mía, ¡cuánta expectación has generado! A ver si entre hoy y mañana me imprimo los capítulos y me los leo en mis viajes en el Metro, así el día del estreno del capítulo 21 me podré enterar del asunto.

Que grande eres querido amigo...

Un abrazo

El Cocola Mercenario.

elvira gonzalez dijo...

Menos mal...
No te estarás precipitando, no? jejeje...
Muasss!!!

Fernanda Barbagallo dijo...

Vamos, que se escriba, me anexo tu pagina para ir leyendolos. Estoy con un parto de la misma envergadura, con un libro que no quiere salir del todo de mis entrañas.